Joomla TemplatesWeb HostingWeb Hosting

Suscribase al boletín electrónico, escriba sus datos de envío:

RSE Y EL ESTADO

La RSE adquiere cada día un mayor valor de importancia en las relaciones empresariales para con la sociedad, destinando recursos privados con la finalidad de realizar acciones y actividades para sus grupos de interés, algunas y muchas de ellas, que son obligación del estado.

La inversión privada en programas de RSE en algunos lugares de las grandes ciudades y en apartadas zonas y regiones, han llegado a suplir el rol del gobierno.

Hay quienes indican que las políticas estatales no alcanzan a cubrir todos los aspectos fundamentales de la sociedad, como es el empleo, la seguridad, la educación, la salud, la protección y cuidado ambiental, y más asuntos que son necesarios en las comunidades y regiones, y que algunas empresas dirigidas por personas con carácter benevolente que han diseñado programas de Responsabilidad Social, satisfacen necesidades, algunas inclusive básicas, como es: vivienda, educación, servicios públicos, educación, y más.

Debemos reconocer que las empresas que han implementado sus programas de RSE,     desarrollan un papel demasiado importante y de alto impacto en la sociedad y para el mundo mismo, y sin dejar de estimular los programas de RSE, la empresa privada no puede caer en una posición de sustituir una obligación del estado, y menos, de patrocinar una falta de responsabilidad de los dirigentes de gobierno.

Es el estado mismo el que debe convertirse en el ejemplo de responsabilidad social ante las empresas, la academia y la comunidad en general, y esto se logra con políticas sociales responsables debidamente formuladas por profesionales y no por políticos o burócratas de turno.

Hay que reconocer que los programas de gobierno tienen un plan en la temática social, pero el estado y los entes de gobierno carecen de un plan revolucionario de recursos humanos para implementar programas de acción social transversales y paralelos a todos los proyectos de su ejecución.

Hablamos entonces de la necesidad de incorporar un nuevo componente en los programas de gobierno, y se trata de la RSEstatal, entendida de la siguiente manera.

Primero interpretando la definición de “ser responsable”: Ser responsable es ser consciente de las obligaciones propias y adquiridas, y estar dispuesto a obrar en consecuencia. Dicho de otra forma, ser responsable se relaciona con la habilidad que poseemos los seres humanos para hacernos cargo de nuestras decisiones, de las acciones y de las consecuencias de ellas para con nosotros y para con otros.

Se trata entonces de asumir una posición de hacer lo correcto en toda la magnitud de la palabra, entendiendo que lo correcto implica una evaluación o análisis del impacto o efecto por decisiones y acciones. La responsabilidad es la capacidad de las personas de prever, conocer y aceptar las consecuencias de sus actos. Es este el fundamento de la RSEstatal.

Apelando a definiciones sobre lo que es RSE, tomaremos la de Peter Drucker, quien define: "Responsabilidad social empresarial (RSE) es una forma de gestión que se define por la relación ética de la empresa con todos los públicos con los cuales ella se relaciona, y por el establecimiento de metas empresariales compatibles con el desarrollo sustentable de la sociedad; preservando recursos ambientales y culturales para las generaciones futuras, respetando la diversidad y promoviendo la reducción de las desigualdades sociales."

De acuerdo a esta definición, me atrevo a crear una que se relacione más directamente con la gestión del estado, por lo que podríamos entonces decir que: “Responsabilidad Social Estatal es la forma de gestión definida por una relación ética para con los mandantes y sus necesidades, cuidando el desarrollo sustentable, preservando los recursos ambientales, cívicos y culturales, y creando condiciones para el progreso, el mejoramiento de la calidad y el nivel de vida de los ciudadanos presentes y del futuro”.

Cuando hablamos entonces de Responsabilidad Social Estatal, nos referimos a una función pública ética, justa, equitativa, progresista, sustentable y en general a una función con beneficios colectivos para la comunidad actual y la del futuro, y es aquí donde presenta grandes fallas el estado.

La Responsabilidad de estado no es solamente mandar y hacer, es cuidar del efecto causado por lo que manda y por lo que hace, e inclusive por lo que no hace, pues existe una ley natural de causa y efecto, y es aquí donde los programas de estado (de gobierno) y por ende de sus mandatarios (El gran común) presentan una carencia de estudio y de análisis.

El estado, en cabeza de sus gobernantes, cuando asumen un cargo de función pública, tácitamente aceptan una Responsabilidad Social Estatal, en la que debe prevalecer en principio el sentido ético, así como la orientación de acciones hacia los componentes ambientales y un compromiso para con el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades, ofreciendo y garantizando condiciones favorables.

La Responsabilidad Social Estatal se ve afectada en muchos casos y situaciones, y es muy común en proyectos de obras públicas, sin decir que no lo es en proyectos recreativos, culturales y otros, que son proyectos aparentemente de buena fe, y útiles para el bien común, pero afectando algunas veces a otros.

El problema nace generalmente, porque los proyectos de gobierno son concebidos por técnicos y especialistas en la materia objeto del proyecto, desconociendo, o no considerando, aspectos que siempre están relacionados con cualquier tipo de acción y decisión, más proyecto que causen un impacto social, como son obras de ingeniería y otros.

Una política de Responsabilidad Social Estatal, alguno considera en todo proyecto los efectos y consecuencias del impacto, tanto del mediático como del que se genera a mediano y largo plazo, y es aquí donde se requieren los  especialistas en asuntos humanos como pueden ser los sociólogos, sicólogos, filósofos y antropólogos, o personas con una alta sensibilidad humana y social, que pueden ver más allá del proyecto, las consecuencias que pueden ser de beneficio o perjuicio, pero que de cualquier forma deben ser atendidas.

La política de Responsabilidad Social Estatal va más allá de destinar un recurso básico para socialización o información, pues generalmente en eso queda limitada la responsabilidad. Es deber de la función estatal considerar, proyectar y proponer alternativas en las reacciones normales de la conducta humana y de la expresión colectiva, así una obra sea para beneficio de las comunidades como se espera o se presupone, pero hay que entender a su vez que cualquier asunto que afecte o cambie lo normal, lo corriente, el confort, los hábitos o las costumbres, genera reacciones y traumatismos, apareciendo la resistencia al cambio.

Sin duda alguna también debemos afirmar que los proyectos y las obras del estado generan descompensaciones sociales y perjuicios económicos, emocionales, culturales, así como paisajísticos y otros a las comunidades más directamente relacionadas con el proyecto, así como beneficios, y no por esto, porque se presupone que la obra es buena, algunos deben de pagar las consecuencias del impacto, que en palabras más castizas, se llama: Falta de planeación, falta de previsión y poca sensibilidad social.

La Responsabilidad Social Estatal no esta proponiendo que las obras cuando causan impactos que afecten a unos, no deben ser realizadas, eso sería un absurdo, pero si es necesario que el estado tenga en cuenta antes de iniciar una obra, sea la que fuere, mitigar el impacto y dar alternativas de solución a los perjudicados, o acompañamiento a los que sin mayor perjuicio económico al menos, les altere su costumbre de vida, buscando que el proceso de adaptación sea menos traumático.

El estado en una política de responsabilidad social debe ir más allá del cemento y del ladrillo, de las megaobras hoy de moda. Una política pública de responsabilidad social debe considerar que existe algo que algunos llaman el efecto mariposa, y por ende debe asumir una responsabilidad humana ante los hechos, pues cualquier tipo de obra, incide en las personas.

La Responsabilidad Social del Estado es pues una de las más inmediatas necesidades a considerar en todo proyecto, sea el que sea, pues este repercute de forma positiva, pero golpea el normal comportamiento de las personas, lo que genera un impacto social, emocional o económico que no siempre es positivo, y ser responsable socialmente, es buscar que todo sea positivo.

En esta política de Responsabilidad Social Estatal, debe abordarse de la misma manera el tema Ético, quizás el más ausente de un gran grueso de los mandatarios o gobernantes y de aspirantes a puestos públicos, y debería ser este el elemento fundamental y crucial, para poder tan siquiera a aspirar a un cargo `publico, pues no se puede ser responsable en los proyectos, si quienes lo proponen o autorizan, o los que lo ejecutan y lo supervisan no son personas éticas.

Tito González S.
Enero del 2012
Comentarios
Buscar
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

Actualizado (Miércoles, 04 de Enero de 2012 16:32)

 
Videos

 

¿Considera la responsabilidad social un acto solo de Grandes Empresas?
 
Fundarse on Facebook