AGUA Y ABUSO 2El abuso del agua, un problema

El 28 de julio de 2010, a través de la Resolución 64/292, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento

El agua es el elemento más trascendente para la vida, se considera de vital importancia para el ser humano, así como para el resto de los seres vivos que nos acompañan en el planeta: la fauna y flora.

Tal como lo manifiestan algunos expertos, “El ser humano necesita muchísima agua potable para su existencia, pero apenas unos litros de agua serían necesarios, los justos para beber, hidratarse y asearse, regar las plantas, etc.”

De manera lastimosa los seres humanos tendemos a abusar de este importante elemento en perjuicio de nuestra propia especie, perjudicando a su vez a otros seres del planeta.

Conocemos que el 71% del planeta es agua, y que esta se encuentra contenida en un 96,5% en los mares y océanos (Salada), un 1,74% en glaciares y casquetes polares (Dulce), un 1,72% en depósitos acuíferos y permafrost y el 0,04% repartido entre lagos, humedad de los suelos, vapor atmosférico, embalses y ríos.TABLA PORCENTAJES AGUA

 

Podemos notar que el agua dulce, la aprovechable para el consumo humano es del 0.0371% sin incluir casquetes y glaciares polares, ni el agua subterránea dulce.

Ahora bien, si a esta distribución en el planeta, le sumamos la potabilización y con ella el servicio de distribución para el consumo humano, incluida la conexión y medición y sus actividades complementarias que son la captación, el procesamiento y tratamiento, conducción y transporte de agua, el agua representa un costo que se cobra en los servicios públicos, los que son transferidos mediante factura a los usuarios en los diferentes conglomerados urbanos.

Posiblemente sin entender esto, se hace muy frecuente que la ciudadanía se queje por los altos costos de los servicios públicos, y no solo en los estratos con menor capacidad de pago, también en aquellos con más poder adquisitivo, estratos 4, 5 y 6, que lloriquean permanente esperando la reducción del precio, reconociendo que algunos aplican medidas de uso racional para un ahorro, pero no ha de faltar quienes busquen la manera de reducir su pago recurriendo a estratagemas como realizar una conexión fraudulenta o alterar los medidores.

Es una práctica común hacerle conejo a las autoridades ambientales y a los servicios públicos.

Hoy en día, más en estratos altos, vemos como con el objetivo de reducir pago en facturas, se ha recurrido a la perforación de pozos para el aprovechamiento del agua subterránea en las grandes ciudades, práctica que se hace cada vez más común en fábricas, conjuntos empresariales, edificios y unidades residenciales y oros conglomerados urbanos, agua para ser usada en menesteres diferentes al consumo directo, es decir, que no sea consumida a no ser que también realicen la potabilización de la misma.

A pesar de que la perforación y uso debe cumplir con una normatividad, abrir un pozo de manera clandestina es muy fácil, y por permiso que se tenga, el pago o valor por su aprovechamiento es irrisorio frente al agua potabilizada que viene directamente de la infraestructura de servicios públicos de la ciudad.

Dada esta situación, el agua subterráneas de los pozos se está utilizando, en edificios, conjuntos residenciales, clubes sociales, centros comerciales y otros lugares para satisfacer una necesidad de vanidad urbana, es decir, para lucir mejor los jardines y sus fachadas, así como para la limpieza de autos y zonas de tránsito peatonal, y que dado que el costo es muy pequeño hay un alto nivel de desperdicio y abuso.

No ha de faltar los que la estén usando para refrescar el tejado de su casa, o la calle frente a su vivienda, o dejando correr el agua día y noche por largas horas sin razón alguna.

El agua es un recurso agotable, y si hoy en día, en el año 2020 vemos los grandes problemas que se presenta por la escases y el agotamiento del recurso, para los años 2040 y posiblemente antes, las aguas subterráneas serán el depósito que abastecerá las necesidades de las nuevas generaciones, de nuestros hijos y nietos, por lo que no solo es tomar conciencia de eso, es actuar con responsabilidad para las generaciones futras y por el bienestar de nuestro planeta.

Las aguas subterráneas serán las que se explotarán para potabilizar y para regar los cultivos con que esas personas podrán alimentarse, así que malgastarla y contaminarla se constituye como un delito ecológico y un delito contra los seres humanos del mañana.

Son las autoridades ambientales las que tienen que ejercer control para la perforación y aprovechamiento de los pozos profundos, estableciendo las prioridades, pues hay poblaciones urbanas de estratos muy bajos que no tiene servicios de suministro de agua, por lo cual esta podría ser una alternativa.

Además, por más que se justifique el uso para estos conglomeradas como empresas, clubes, edificios, condominios y otros, debe de existir un sistema de control que verifique el manual de uso y los sistemas de aplicación de controles internos que eviten dos de los grandes males: derroche y contaminación.

Lastimosamente es parte de la condición humana pensar solo en el beneficio propio y en el presente, sin considerar que este planeta nos ha sido prestado por un ratico, sin considerar que mañana llegarán nuestros descendientes quienes tienen derecho a disfrutarlo y vivir en buenas condiciones, pero si actuamos de manera irracional e inconsciente, lo estamos dejando devastado y agotado.

El agua es un recurso vital e importante hoy y para las generaciones del futuro, así que no podemos cometer el error que ya se ha cometido, como aparentemente aun es suficiente, lo agotamos y devastamos dejando las funestas consecuencias a nuestros nietos.

Por Tito González S

Consultor Organizacional.