Pretender que las personas modifiquen las conductas y sus hábitos de un día para otro es improbable.

Los procesos de formación en seguridad industrial están dirigidos, en su gran mayoría, a poblaciones que por su actividad laboral, tienen mayor probabilidad de que pueda ocurrir un accidente: obreros y personal de primera línea en todo tipo de industria, sea agrícola, de la construcción, fabril u otras.

Dichas personas, por regla general, llevan más de 20, 30 y hasta 40 y 50 años realizando labores de manera inapropiada, sin ningún tipo de mecanismo o norma de protección en seguridad industrial, y sin usar EPP, por lo que no podemos esperar que modifiquen sus costumbres de un día para otro.

El aprendizaje es un proceso que se logra combinando la información suministrada con la repetición de conductas, y en el caso de seguridad industrial se requiere mayor trabajo para que la conducta se trasforme en hábito.

Se alcanzan los resultados cuando la capacitación se convierte en un proceso de formación, cubriendo diferentes aspectos:

CLAVE 1. Creando un ambiente favorable y adecuado: Antes y durante el proceso, se deben crear las condiciones adecuadas que hagan sentir al trabajador importantes, manifestándoles a su vez que el beneficio es por ellos mismos, dándoles a conocer su valor como personas, asunto que requiere ser demostrado para que no quede solamente en palabras.

Las condiciones adecuadas se crean de parte de la empresa haciendo una evaluación de las condiciones de trabajo, algo muy relacionado con clima laboral y cultura empresarial.

Para ilustrar de mejor manera este punto, consideremos: Si se les dice a los trabajadores que ellos son lo más importante para la empresa: ¿Qué mensaje de les está dando si al llegar a sus puestos de trabajo y no hay baterías sanitarias adecuadas, o les hace faltan insumos, o no cuentan con un lugar digno para descansar o para tomar su almuerzo?

Las condiciones adecuadas tienen que ver con la dignidad y la calidad de relación, es decir con el estilo de liderazgo o dirección, así como con la logística, los recursos, la información y demás asuntos empresariales.

CLAVE 2. Realizar un proceso formativo interesante que además de impactar, produzca cambios.

Los adultos aprenden más fácilmente si encuentran un valor de utilidad en la instrucción o contenidos impartidos, y si sienten que son adaptables y se relacionan con sus intereses y experiencia. Se puede fracasar en un evento, cuando se presenta mucha teoría técnica y en la repetición de la norma legal, sin lograr generar interés por los contenidos.

El proceso formativo debe realizarse de manera lúdica y participativa, es decir, con actividades prácticas de relación apoyadas con material didáctico adaptado al tema, en el que los participantes se integran de manera agradable.

Las técnicas del outdoor training así como la lúdica facilitan la comprensión del tema, pues involucran y dejan en evidencia las actitudes y comportamientos negativos y positivos que se relacionan con el tema, facilitando retro-alimentar sobre los contenidos tratados.

Con relación a la norma de SG SST, muchos empresarios dan cumplimiento de la misma, realizando un evento en el que se imparte todo el conocimiento: Beneficios, razones, norma, EPP, sistemas de control, políticas y más asuntos que son demasiado extensos para ser entendidos en 4 o en 8 horas.

Para obtener resultados en el proceso de formación, conviene entender que no se puede curar una enfermedad infecto-contagiosa, con toda una gran dosis de penicilina, se combate si se le aplican pequeñas dosis durante cierto tiempo, hasta erradicar el foco de la infección.

Lo mismo debe hacer para modificar un hábito y una costumbre de más de 20 años. Se requiere de una dosis alta de paciencia y mucho apoyo o seguimiento de los especialistas.

La mejor sugerencia es que el proceso se haga por partes, poco a poco y de manera participativa y lúdica.

CLAVE 3. Prestar apoyo y acompañamiento durante el proceso de implementación.

Los especialistas en Salud ocupacional, los supervisores y otro personal debidamente entrenado para el caso, servirán de apoyo, de padrinos de grupos, realizando inspecciones con el fin de retro-alimentar, de estimular y corregir, más que de sancionar.

En este proceso, inclusive a quienes tengan logros evidentes, conviene felicitarlos públicamente, teniendo en cuenta que la motivación es el mejor refuerzo de las conductas positivas.

Entienda que la implementación del SG SST no se resuelve con cumplir con una capacitación en seguridad industrial, se pretende alcanzar la meta, “0” accidentes, y eso se logra si el proceso se hace de la manera adecuada convirtiéndose en un compromiso y cultura de la empresa.