Día a día son más las empresas que se vinculan con propuestas y programas de Responsabilidad Social, algunas inclusive creando departamentos especializados en el proceso asignando un presupuesto específico, impartiendo la misión de diseñar, ejecutar, hacer seguimiento, documentar y finalmente realizar un informe anual que muestre el alcance y logro de sus programas de Responsabilidad Social Empresarial.

Este tipo de empresas disponen de un interesante presupuesto propio, que espera alcance para la administración, la ejecución y el mismo informe; otras empresas recurren a programas de subvención o alianzas con fundaciones o entidades gubernamentales, generalmente para crear acciones de impacto en grupos focales vecinales o relacionados con su comunidad laboral, por lo que nos podemos encontrar con proyectos tales como: Una urbanización de interés social en algún radio de acción de la empresa; una escuela que recibió una dotación interesante; programas deportivos para comunidades; limpieza de un dique o similares; reforestación de cuencas; inclusive acueductos rurales, centros de salud, etc.

Si bien es cierto que dichos programas son acciones de impacto que de una u otra forma agregan valor y generan beneficios a los grupos de interés, puede quedar un vacío del cual surge la siguiente pregunta: ¿Diseñar, patrocinar o ejecutar alguno de estos proyectos hace que la empresa sea socialmente responsable?

No necesariamente. El patrocinio, diseño y/o la ejecución de dichos programas son dignos de aplaudir y merecen reconocimiento, pero esto no les califica como Empresa Socialmente Responsable.

Para que una empresa sea Socialmente Responsable necesita más que acciones caritativas, altruistas y filantrópicas, además, se requiere de un programa integral, y no de acciones sueltas que agregan valor a la reputación corporativa, y que favorecen más la estrategia del Marketing.

Sin generar ofensa a persona alguna,  una empresa que ejecuta un programa suelto o especifico por mandato de sus socios o de su junta directiva, o por recomendación de los especialistas en Marketing, están logrando en ellos una tranquilidad para su alma, que se puede resumir en un dicho popular: “Tratan de ganarse la entrada al cielo”.

Las acciones hacia comunidades necesitadas, a grupos vulnerables, a sectores poblacionales con necesidades específicas que por ellos mismos no pueden ser suplidas, son proyectos importantes dignos de aplaudir, y tienen inmensa validez, por lo que sería atrevido descalificarlos, ignorarlos o censurarlos, pero eso no es lo único que hace a una empresa socialmente responsable, se requiere de algo más profundo.

Una organización es responsable socialmente cuando tiene un programa integral que comprende desde lo fundamental impreso en sus principios, hasta las acciones que generan impacto, por lo que requiere que se le evalué internamente en diferentes campos:

  • ÉTICA EMPRESARIAL. Se trata de la filosofía y política de la empresa u organización con los principios rectores de la Responsabilidad Social, y la coherencia con dichos principios. Esta ética empresarial debe ser cultura de empresa reflejada en sus directivos y en todos sus colaboradores. La ética tiene relación con la legalidad, la justicia, lo moral y en general en hacer lo que es correcto.
  • CALIDAD DE VIDA LABORAL. Se relaciona con el valor que se agrega a la calidad de vida de sus colaboradores, al clima laboral y a los estados de satisfacción en el trabajo. Esta se relaciona con los estilos de dirección y mando, la dignidad, el bienestar, el justo proceso, la ergonomía y otras más, que hacen que los empleados se sientan a gusto en la empresa u organización a la que pertenecen, por lo que ella les respeta. En la calidad de vida laboral se considera la formación y educación en principios y valores, la dignificación del ser y de su familia.
  • MEDIO AMBIENTE. Está enmarcado en las prácticas de sostenibilidad de la empresa, el buen manejo de los recursos y la conservación del medio ambiente.
  • COMPROMISO CON LA COMUNIDAD. Hace referencia a la destinación de programas o proyectos de atención para con grupos focales de la comunidad directa y vecina.
  • MARKETING RESPONSABLE. Se refiere a la forma y el sistema de comercialización y comunicación de sus productos y servicios basado en el respeto y no de engaño al consumidor o cliente, al respeto de los principios de lealtad y al uso de los mensajes que no produzcan daños, y otra serie de asuntos relacionados con las prácticas de comercialización y mercadeo responsable y sano.

Siendo así, lo primero que debe realizar una empresa para entrar en la Filosofía o el principio de ser Socialmente Responsable, es crear ambientes de trabajo que no produzcan daño a la persona o a sus grupos familiares.

No se es sociablemente responsable en una empresa, por miles de millones de pesos que invierta en su comunidad, si en la empresa es costumbre esa obligatoriedad, no escrita por supuesto, de que los empleados de forma habitual trabajen extensas jornadas quitándoles el tiempo de descanso y el tiempo para estar con su familia, y la verdad es que hay muchas de ellas que manejan ese modelo.

Se descalifica el título de ser empresa Socialmente Responsable a aquella que fomenta espacios para la permisión o para prácticas indebidas que causan daño al ser, al presupuesto familiar o a las mismas relaciones familiares. Una empresa socialmente responsable elimina de su cultura espacios que fomenten el licor o que estimulen el engaño o perjuicio alguno a la familia.

Difícilmente podemos decir que una empresa es socialmente responsable cuando se práctica el acoso laboral y de esas hay muchas,  o aquellas que en estos tiempos del alto índice de desempleo se aprovechan y le manifiestan a sus trabajadores que si no hacen lo que les piden, les  recuerdan que afuera hay mucha gente que quiere su puesto, creando situaciones de presión que llevan a generar angustia, temor, irritabilidad y posiblemente esas sensación de impotencia por no poder hacer nada y tener que aguantarse un jefe tirano, abusador, grosero, dictador y hasta humillador.

La Responsabilidad Social es una filosofía de conducta que nos enseña a comportarnos bien, y a favorecer el futuro porque se vuelve en un estilo de vida.

Los elementos más críticos que hacen que una empresa sea calificada o no como Responsable Socialmente, son entonces la Ética, la Calidad de Vida Laboral y el mercadeo Responsable.

¿De qué sirve para una sociedad invertir miles de millones de pesos en adopción de un parque, en dotación de un ancianato, si para conseguir un contrato la empresa se vale de una coima o soborno? ¿Será que se puede calificar a una empresa como Socialmente aceptable porque patrocina unas fustas deportivas o apalanca el emprendimiento en sus comunidades vecinales, pero a sus trabajadores los hostiga, los acosa y hasta les desmejora en sus condiciones?

Tampoco es aceptable que una empresa use publicidad engañosa o que oculte una verdad de sus productos o servicios, a la vez que apadrina y se favorece de la buena imagen que le genera patrocinar y promocionar asuntos que generan mucho ruido.

Cuando la empresa logre una coherencia entre los que es y lo que promulga, ella estará calificada para que se le llame una “Empresa Socialmente Responsable”.